La concepción trotskista es la de una "revolución por etapas". En efecto, para los trotskistas primero hay que hacer una "revolución política" (toma del poder) que luego permitirá hacer una "revolución económica" para realizar posteriormente pasando por una "sociedad de transición", la "revolución social" – cosa que nunca se aborda –. En efecto, por los trotskistas, la "toma del poder" – preparada mediante movilización de las masas en torno a reivindicaciones transitorias – serviría para expropiar a la burguesía, estatiza los medios de producción, establecer el control obrero, la planificación, el monopolio del comercio exterior (todo ello constituiría la "revolución económica") a fin de garantizar trabajo, salario, dinero, mercancías, etc., para todos los proletarios, y se empezaría así una "sociedad de transición" que llevaría al socialismo y al comunismo ("revolución social").
 
 
 
Pero, para nosotros, el dejar la revolución social "para luego" significa que, en realidad, el planteamiento trotskista es el de la reforma capitalista. El trotskismo pone de relieve de forma nítida : no dice ni una palabra de la "revolución social", casi nada de la "revolución económica" y mucho de las reformas de las relaciones sociales, – de producción y de vida – capítalistas.
 
 
 
Esta falsa visión de la revolución socialista que tiene el trotskismo – que hace que presenten como revolución lo que no es sino reforma capitalista, se basa (y, según la ideología trotskista, se justifica) en una también totalmente falsa comprensión de lo que es el capitalismo. Afirma que la lucha (y defensa) consecuente por las reivindicaciones (y las conquistas) del proletariado en tanto que capital variable, es decir, las reivindicaciones (y las conquistas) de contenido capitalista que no ponen en cuestión las relaciones sociales capitalistas obligarán al proletariado a "tornar el poder", o sea, obligarían al proletariado a hacer lo que los trotskistas llaman la revolución.
 
 
 
La totalmente falsa comprensión del trotskismo reduce la revolución socialista a una técnica para la toma del poder capitalista. Son pretendido radicalismo, su demagogia, su trampa consisten en afirmar que conquistar un programa mínimo de reivindicaciones capitalistas lleva a que el proletariado tenga que tomar el poder. Y así "el proletariado en el poder" – o, más exactamente, "el partido obrero revolucionario" montado sobre el proletariado – se encargaría de garantizar trabajo, salario, mercancías …. es decir, explotación— a todos los proletarios. Y, naturalmente, también esta técnica precisa de técnicos: el partido …. en especial, claro está, sus dirigentes, candidatos a nuevos ministros, a nuevos organizadores de la explotación – eso sí, justa y científica – del proletariado. Por esto “la sociedad de transición" es un instrumento también de formación de estos técnicos de la toma del poder capitalista.
 
 
 
Esta falsa comprensión se pone de manifiesto en lo que es el punto de partida del trotskismo y columna vertebral de toda la ideología trotskista: "la crisis de dirección del proletariado". La falta de partido revolucionario es el balance y la explicación de todo. Y ello aún más por cuanto Trotsky afirma lo de que "la premisa económica de la revolución proletaria ha llegado hace tiempo al punto más alto que puede alcanzar bajo el capitalismo", en otras palabras: las "condiciones objetivas" están maduras …. pero faltan las "condiciones subjetivas", es decir, el partido de vanguardia. Argumento de peso para un técnico de la toma del poder que busca fabricar el instrumento necesario para ello. Por esto el partido debe dirigir a la masa. Y para que las masas sigan si partido, las zanahorias son las "reivindicaciones transitorias" tales como las que figuran en el programa electoral de los candidatos trotskistas.

Comentarios

Movimiento Socialista Mundial

NACIONALIZACION O SOCIALISMO ?

EL IMPERIALISMO Y LA "ARISTOCRACIA OBRERA/. LAS SUPERGANANCIAS Y LA ARISTOCRACIA OBRERA/ .EL ANTIIMPERIALISMO NO ES ANTICAPITALISMO

Se derrumbo el comunismo ?